2020
Instalación
200 x 200 x 200 cm
La obra propone una reflexión sobre la situación actual del mundo desde las nociones de paisaje y jardín. El paisaje, entendido como construcción cultural y el jardín como un recorte de éste, espacio idealizado, diseñado por el hombre. El paisaje se presenta en la instalación en estado de enfermedad y en proceso de transformación, dejando abierta la posibilidad del advenimiento de una nueva estructura, un “cambio de estado”.
El reconocimiento de las formas de un jardín y su composición material: hojas, plantas, ramas, macetas, pequeñas esculturas, son llevados al fragmento y a la deconstrucción, como si se tratara de la ruina y arqueología de una civilización ahora ahogada por el crecimiento incesante de una naturaleza extraña e infectada, una plaga.