2018
Acrílico sobre tela y estructura de hierro
200 x 150 x 50 cm
Esta obra forma parte de una serie de pinturas que revisitan algunas obras de artistas del siglo XX, analizando el peso del legado de las representaciones de corte modernista europea y latinoamericana, y cómo éstas han influido en la construcción de la identidad local en América del Sur, a partir de figuras como Lino Enea Spilimbergo, Gertrudis Chale, Raquel Forner, Helio Oiticica y Lygia Clark, entre otras.
En estas obras investigo la espacialidad de la pintura tanto en su representación bidimensional como en el modo en que se dispone en el espacio, a través de estrategias visuales simples. La referencia al paisaje abre un terreno de ambigüedad formal y simbólica a partir de la presencia de estructuras de hierro que replican y refuerzan la línea de horizonte, al mismo tiempo que evocan otras figuras.
Me interesa abordar el paisaje como elemento de consolidación de la identidad cultural nacional y tensar la tradición figurativa de la pintura occidental, planteando espacios alegóricos y metafísicos en obras que se presentan a la vez como citas o resonancias de otras pinturas.