De las últimas cosas, 2018
Fotografía intervenida por dibujo
82 x 85 cm
“Éstas son las últimas cosas -escribía ella-, desaparecen una a una y no vuelven nunca más. Puedo hablarte de las que yo he visto, de las que ya no existen. Ahora todo ocurre tan rápidamente que no puedo seguir el ritmo (…) Éstas son las últimas cosas. Una casa está aquí un día y al siguiente desaparece. Una calle, por la que uno caminaba ayer, hoy ya no está aquí. Incluso el clima cambia de forma continua” Paul Auster. Fragmento de “El país de las últimas cosas”
Esta novela cuenta la historia de una mujer que busca a su novio en un país que se está desintegrando. Se desintegra en medio de un caos total desde lo económico, lo social y lo climático. Creo que desde hace un tiempo, la realidad en la que vivo tiene un poco de ambas cosas, crisis en lo económico, crisis en lo social, crisis en lo ambiental y climático.
Soy un espectador que realiza este registro de “las últimas cosas” de un mundo que poco a poco desaparece, como los Mayas en Yucatán y a otros en otros lugares distantes ya sea en el espacio o el tiempo, registrando estructuras que llegaron a mí ya siendo apenas despojo.