La pintura pertenece a la serie “La continuidad de los parques” en la que tomo como punto de partida distintos recorridos alrededor del parque Rivadavia. Vivo en el barrio de Caballito, en Buenos Aires, desde mi infancia. Mi taller es hoy el cuarto que antes fue mi habitación. Desde la ventana puede verse una parte del parque frente a la iglesia de Caacupé. Estas pinturas reinventan esos recorridos pensando al parque en tres ejes: La verticalidad (definida por el crecimiento de los árboles y la naturaleza que busca el sol), la horizontalidad (que se presenta en los caminos trazados en el parque y su diseño humano) y la profundidad (que refiere a la historia individual y comunitaria preservada en los sucesivos parques).
Los cuadros, como si fueran parte de una escenografía maleable, son el medio para repensar mi propia vida y la expresión del presente.
Esta pintura específica muestra “La inspiración”, una de las dos esculturas de José Fioravanti en el monumento a Bolivar.