2020
Instalación
140 x 500 cm, 4’
Comencé buscando sus colores de manera intuitiva, tenía los materiales y estaba en el lugar, pero no sabía cómo empezar. Al igual que a Juanele, la corriente me decía cosas que no entendía. Seguí trabajando. Mi amor por el río me llevó a investigar su color. Hice pruebas desde la orilla en diferentes momentos del día. La tonalidad del cielo, el clima y los reflejos… Quería lograr el color exacto y llevar un registro para reproducirlo en el futuro. En el trayecto descubrí sus matices. Me interesó saber hasta dónde podía llegar. Llevo registrados unos trescientos colores. Distintos momentos del día, diferentes estaciones, diferentes temperaturas. Esta obra es una recopilación de los tonos aprendidos y registrados; un recuerdo de esos mediodías nublados y soleados que abracé el Paraná pintando sus colores.