2019
Mixta con aguadas, collage, incisión y tejido
78 x 131 cm
“Dos venus atemporales” es el resultado de una búsqueda que se origina en la frase: “el instinto del arte es permanecer primitivo” de la película “Manifiesto” de Julián Rosenfeldt. Esta sentencia, planteada en uno de los manifiestos, activó el desarrollo de estos personajes que espontáneamente empezaron aparecer en el soporte y que por su forma asocié a la paleolítica “Venus de Willendorf ” encontrada en Austria, que data del año 25.000 a.C. Los primitivos adoraban a la mujer por su fertilidad, sabían que son el origen y la contención de un nuevo ser. En ellas depositaban el legado de la tribu. El futuro era su misión más importante en un presente carente de certezas. Ellas eran guías, luz en el camino y demiurgas por naturaleza.
La obra busca romper la temporalidad de lo primitivo y abrazar el presente en la representación de estas mujeres que reflejan a aquellas que son las de siempre.