En mi obra “Pliegue” exploro las tensiones de la carne a la par de las sociales y políticas que sobrevuelan nuestros cuerpos. Tomando la observación de modelo vivo, práctica tradicional de la pintura occidental, esta serie nace de la confrontación del cuerpo femenino como objeto a observar a ser creador en su propio derecho. Artista. Históricamente los senos femeninos abundan en las representaciones de la antigüedad (sobre todo en esculturas) y hasta principios del siglo pasado. Por ejemplo, en las pinturas de las representaciones de los ideales femeninos encarnados en la diosa del amor, la belleza, el deseo: escenas de la diosa Venus renacentistas. Y su evolución en la pintura de modelas vivas con ejemplos como la Maja desnuda, las odaliscas y amantes de artistas modernos. Ya hace varias décadas las mujeres desnudas a través del ojo masculino menguaron su protagonismo en el arte contemporáneo para emigrar a otras circulaciones. Mi intención es insuflar de nuevo aliento a uno de los grandes temas de la historia del arte.